La obesidad puede dañar el corazón de maneras que generan riesgo de hipertensión pulmonar

Una mayor rigidez en las arterias pulmonares, las que llevan sangre del corazón a los pulmones, y problemas con el funcionamiento del ventrículo derecho del corazón fueron evidentes en adultos obesos sin ningún trastorno cardiovascular conocido, lo que indica un posible riesgo de hipertensión pulmonar (HP), según a un estudio reciente.

“Este estudio mostró que la función del ventrículo derecho se vio afectada y la rigidez de la arteria pulmonar aumentó en las personas obesas”, escribieron sus investigadores. “Estos hallazgos podrían considerarse marcadores tempranos de hipertensión pulmonar en pacientes obesos que aún no tienen evidencia clínica de enfermedad cardiovascular”.

La HP se caracteriza por un aumento de la presión en las arterias pulmonares. Como resultado, el corazón tiene que trabajar más duro para bombear sangre, lo que puede forzar el ventrículo derecho (VD) del corazón, la cámara que suministra sangre directamente a los pulmones.

La rigidez arterial pulmonar, una pérdida de elasticidad en las arterias pulmonares, se asocia con presión arterial alta y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. En particular, los estudios han sugerido que esta rigidez, medida con un ecocardiograma, contribuye a la progresión de la HP y puede usarse como un índice de disfunción del VD y un marcador temprano de HP.

La obesidad es un factor de riesgo conocido para la enfermedad cardiovascular y se ha asociado previamente con HP y disfunción del VD. Sin embargo, no se ha establecido la relación entre la obesidad y la rigidez arterial pulmonar.

Científicos en Turquía analizaron la rigidez arterial pulmonar y la composición corporal en 41 adultos obesos, personas con un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más, que fueron examinados en su clínica ambulatoria de cardiología. Todos no tenían enfermedades cardiovasculares conocidas.

Su estudio también incluyó a 39 adultos con sobrepeso (IMC de 25 a 29,9) y 34 adultos de peso saludable.

Los resultados mostraron una mayor rigidez arterial pulmonar en pacientes obesos que en individuos con sobrepeso o peso saludable. Una circunferencia de cintura o cadera más alta también se correlacionó con una mayor rigidez arterial.

La relación músculo-grasa, determinada con el analizador de impedancia, fue menor en pacientes obesos en comparación con otros participantes. Esta relación músculo-grasa fue la única medida que resultó ser un predictor independiente de la rigidez arterial. Específicamente, una relación más alta, que indica una mayor masa muscular, se asoció con menos rigidez en las arterias pulmonares.

El índice de rendimiento miocárdico del VD también se elevó significativamente en pacientes obesos, lo que indica una mayor disfunción del ventrículo derecho.

En general, los resultados del estudio respaldan una relación entre la obesidad y la rigidez arterial pulmonar, que podría ser una señal temprana de HP, anotaron los investigadores.

Si bien los mecanismos que vinculan la obesidad con la HP no están claros, la inflamación, la resistencia a la insulina y el estrés oxidativo (cuando las defensas antioxidantes del cuerpo se ven superadas por las llamadas especies reactivas del oxígeno) en los pacientes obesos podrían exacerbar la remodelación de los vasos sanguíneos que contribuye a la HP, el equipo sugirió.

La identificación de pacientes obesos con riesgo de HP puede ayudar a los médicos a iniciar el tratamiento antes, lo que podría mejorar significativamente los resultados.

“Creemos que la detección temprana de la elevación [de la rigidez arterial pulmonar], que se sabe que está asociada con la HAP [hipertensión arterial pulmonar], en pacientes obesos será clínicamente beneficiosa”, escribieron los investigadores.

Página de Refrencia: The relationship between bioelectrical impedance parameters and pulmonary artery stiffness in obese subjects, Journal Echocardiography.

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